POR QUÉ HIBRIDAMOS METÁFORAS (Y LAS HIBRIDAMOS BIEN): COHERENCIA DE DISCURSO, METÁFORA CONCEPTUAL, Y MÁS ALLÁ. POR MICHAEL KIMMEL (TRADUCCIÓN)

Por qué hibridamos metáforas (y las hibridamos bien): coherencia de discurso, metáfora conceptual, y más allá. (traducción)

Original text at

https://www.dropbox.com/s/pszibxbdlyvbaak/metaphor%20mix.pdf?dl=0

Michael Kimmel. Universidad de Viena, departamento de Estudios ingleses y americanos, Austria

Recibido el 25 de septiembre de 2008; recibido en forma revisada el 18 de febrero de 2009; aceptado el 18 de mayo de 2009.

Resumen

El articulo explora el fenómeno de las metáforas que ocurren en estrecha adyacencia textual, es decir, como grupos de metáforas, pero que no comparten una base cognitiva similar. Los grupos frecuentemente hibridan metáforas ontológicas y están por lo tanto están desprovistas de coherencia para explicarse como emergentes de una sola metáfora conceptual. Las pruebas de tal efecto provienen de un corpus británico (The Sun y The Guardian) de 675 comentarios de periódico cubriendo el referendo de la UE en 2004/05 (en total, 2574 metáforas). En primer lugar, resulta que los periodistas combinan metáforas en complejos, pero en argumentos bien formados sobre una base regular, con 39% y 62% respectivamente, de todas las metáforas que se producen en los grupos. Incluso más sorprendentemente, los datos revelan que las metáforas ontológicas hibridas representan el 76% de todos los grupos y que casi todos estos son directamente comprensibles. Esto cuestiona la visión de las metáforas hibridas como un uso torpe del lenguaje. Yo sostengo que la hibridación funciona porque las metáforas están típicamente incluidas en cláusulas separadas en diferentes escalas temporales, causales, de hablantes o de las creencias relacionadas con los planos conceptuales. Por consiguiente, sin una fuerte tramitación conjunta surge la presión que podría resultar en un choque de percepción de imágenes metafóricas. Por lo tanto, la hibridación acertada es un subproducto natural de la lógica de cambio de las cláusulas en la argumentación compleja. Además, presento una tipología cualitativa de cómo los grupos de metáforas interactúan en la argumentación. Poniendo en cuestión la opinión de que las metáforas conceptuales son el dispositivo para mantener la coherencia por excelencia.

Mientras las metáforas conceptuales pueden crear ”enlace interno” en grupos ontológicamente coherentes, complementariamente los modelos de ”enlace externo” son necesarios para explicar los grupos híbridos (y en última instancia para una explicación completa de todo tipo de argumentación basada en la metáfora).

2009 Elsevier B.V. Todos los derechos reservados.

Palabras clave: Metáforas hibridas; Grupos de metáfora; Argumentación política; Coherencia de discurso; Teoría de la metáfora conceptual; Análisis de la metáfora asistida por software.

  1. Introducción

1,1. ¿Qué es la metáfora hibrida?

Las metáforas en el periodismo, la política, la enseñanza, e incluso las conversaciones cotidianas a menudo se presentan en grupos en los que las metáforas son de diferentes tipos de hibridación. La siguiente cita las representa muy bien:

Él [el primer ministro británico, Tony Blair] ha tenido que jugar una mano difícil con la diplomacia y no arriesgarse a encontrarse demasiado lejos de la vanguardia. Así, se mostró reacio a decir en voz alta que el referéndum Británico sobre la constitución fue suspendido, por no hablar de muerto. En cambio, trabajó a los daneses – los siguientes en la línea de fuego – para acordar que más plebiscitos sería masoquismo, por lo tanto la lucha contra la visión francesa de que el referéndum debe continuar. En las palabras del ex ministro de la exteriores Denis MacShane: “Incluso los lemmings tienen derecho a pararse en el borde de un precipicio. (The Guardian PD 67)

El pasaje entrelaza las metáforas de los dominios fuente de los juegos de azar, la guerra, la vida y la muerte, las relaciones de fuerza, la percepción visual, así como los desplazamientos de una manera muy hábil que apoya un argumento complejo conectado a la política de la UE. Las metáforas satisfacen las dos condiciones básicas para la metáfora hibrida: (1) que se producen en la adyacencia de un texto, es decir, dentro de una agrupación metafórica única, y (2) (en su mayor parte) no comparten toda ontología imaginista o cualquier vinculación inferencial directa entre ellas. Las metáforas hibridas como éstas tradicionalmente han representado un desafío para los teóricos. Algunos los han relegado a la categoría de la lengua utilizada con torpeza, pero este no es siempre (o incluso por lo general) el caso que se presenta plenamente. ¿Qué es, entonces, lo que permite a un hablante seleccionar diferentes metáforas de una manera compleja y asegurarse de crear y fortalecer un argumento hecho para su bien elaborada interacción?

La aparente complejidad cognitiva que subyace a la producción de las metáforas hibridas sugiere que cuidadosos enfoques lingüísticos pueden revelar puntos de vista generales sobre la metáfora en el discurso, sobre todo con respecto a su rol conceptual en la formación de unidades de la argumentación de cierta extensión y complejidad. El presente documento mostrará que los grupos híbridos son demasiado frecuentes (al menos en algunos géneros de texto) para ser ignorados, pero que no existe un modelo general en la actualidad que las explique. Para una mejor comprensión de los patrones en los que se producen hibridaciones voy a presentar un análisis cualitativo de las metáforas hibridas en el discurso relacionado con la UE, aumentada a través de un nuevo método semiautomático que establece la frecuencia de las metáforas hibridas. Con base en este voy a presentar una explicación de la metáfora hibrida y, al hacerlo, voy a establecer los requisitos previos necesarios para un modelo cognitivo de la metáfora en relación con las estructuras del discurso más grande.

1.2 El rol de los grupos de metáforas en el discurso.

Una revisión de estudios de grupos de metáforas en el texto escrito o en el diálogo revela que la coherencia metafórica y la incoherencia son testificados en los dos. Por ejemplo, mientras que hay pruebas que apuntan a la tendencia de las expresiones figuradas en los cúmulos de ser coherentes y de compartir una raíz cognitiva (de 67% a 95%) en las clases de la universidad, el discurso del aula, y los sermones Bautismales (Corts y Pollio, 1999; Corts, 2006; Corts y Meyers, 2002), también hay evidencia de lo contrario. Quinn (1991) encontró que las metáforas relacionadas con el matrimonio en las entrevistas suelen cambiar de un lado a otro entre las distintas asignaciones conceptuales de manera fluida, sin que esto entre en el camino de la coherencia del discurso en sí. Shen y Balaban (1999) encontraron, más concretamente, que las metáforas no señaladas en el periodismo, es decir, aquellas que no están estratégicamente introducidas de antemano como el eje central de un argumento, por lo general van con los grupos híbridos en vez de con los coherentes.

Los grupos de metáfora cumplen tres tipos de funciones. Primero, son para llamar la atención y por lo tanto como un dispositivo de producción de relevancia, como (2003) lo sugiere el estudio exploratorio Koller sobre las metáforas en el discurso de marketing y fusiones de las empresas. El estudio de Kyratzis sobre la política griega relacionada con el discurso (1997:119) le atribuyó a los grupos la creación del discurso eficaz, diciendo que “las [m]etaforas trabajadas en combinación puede ser más efectivas”. En segundo lugar, los grupos parecen ocurrir “donde está la acción”. Corts y Pollio (1999) y Les Corts (2006) muestran que los grupos de lenguaje figurativo como las metáforas están vinculados con los temas principales y se utilizan para arrojar luz sobre temas complejos y desconocidos. Cameron y Stelma (2004:33-34) afirman igualmente que los grupos de metáforas son los sitios de “un trabajo intenso de interacción vinculada a la finalidad global del discurso” y Cameron (2003) informa de la agrupación, especialmente cuando las tareas de clase se especifican, las actividades son resumen o redondeados, cuando se proporciona retroalimentación, y cuando los estudiantes tienen que ser controlados por el profesor. Por último, las agrupaciones metafóricas conectan y dinamizan el discurso. Se producen porque los interlocutores de enlace cruzado, se extienden, rechazan, limitan o elaboran las tempranas metáforas, como demuestra Liebert (1997). Los patrones similares de ampliación, de elaboración, de ejemplificación, cuestionando o negando entre las metáforas son ilustrados por Kyratzis (1997).

 

 

1.3. Qué permite a los grupos de metáforas hibridas convertirse en dispositivos eficaces del discurso?

Los grupos de metáforas hibridas plantean un dilema. Los lingüistas cognitivos han dado razones de peso para la producción de esquemas cognitivos y de acogida de las metáforas lingüísticas apodado “metáforas conceptuales” (Lakoff y Johnson, 1980). Sin embargo, la ubicuidad demostrable de las metáforas conceptuales en el lenguaje y en el pensamiento no da ninguna explicación real de las metáforas que se hibridan con éxito. ¿Qué permite que las metáforas adyacentes que no comparten una raíz conceptual unan fuerzas en una discusión, como en la cita al principio? En pocas palabras, voy a afirmar que los principios vinculantes que integran los grupos de las metáforas pueden incluir las imágenes y vinculaciones de una metáfora conceptual, pero no necesitan hacerlo. Cuando esas afinidades están ausentes, tenemos que mirar los dispositivos disyuntivos que ayudan a crear un discurso complejo “plan de intervención”. Otros tipos de discurso meso y macro-estructurados, por ejemplo, como la lógica inherente de la argumentación y la narración, puede “atar” las expresiones metafóricas ontológicamente incompatibles entre sí y crear una unidad de discurso significativo.

Así que ¿qué papel cumple el relegar la metáfora conceptual, que a menudo ha sido acreditada con importantes competencias de configuración del discurso? Un supuesto clave de este trabajo es que el poder de la metáfora conceptual ha de evaluarse en dos frentes distintos, pero fácilmente entremezclados. El hecho de porqué una metáfora en un espacio es elegida como apropiada es diferente del hecho del cómo y por qué todas las metáforas se mantienen juntas. Volviendo al ejemplo de nuevo, si Blair “ha tenido que jugar una mano difícil con la diplomacia”, la razón para elegir esta metáfora es poner de relieve una dificultad estratégica. En el espacio del siguiente discurso, la metáfora “y no arriesgarse a encontrarse demasiado lejos de la vanguardia” hace hincapié en el momento adecuado para enfrentar un problema difícil. Ambas expresiones de metáforas conceptuales muy convencionales (la habilidad política es estrategia de juego y la acción política es una guerra de partido) que forman parte de los esquemas cognitivos del periodista y su público para la producción de metáforas. Ambas metáforas son en ese sentido lógicamente autosuficientes y autónomas. Por otro lado, por qué estas dos metáforas están conectadas en una sola frase es un tema que las metáforas conceptuales involucradas no ayudan realmente a explicar. Al parecer, dos características independientes de una situación compleja son agregadas o descritas paralelamente entre sí. Ambas metáforas dependen del conocimiento contextual de que Blair quiso atender a su electorado por no celebrar un referéndum de la UE en Inglaterra, mientras trataba de no irritar a otros Jefes de Estado Europeos que esperaban eso de él, y ambos agregan un cierto tinte de eso. Mi punto clave es aquel sobre qué bases una metáfora que pone en su espacio discursivo (es decir, selección de metáfora) no necesita explicar aquello que integra varias metáforas en una unidad de discurso más grande (es decir, enlace de la metáfora). Se generaría un grave malentendido decir que las metáforas conceptuales pueden ampliamente explicar cómo argumentos completos con una metáfora compleja que se mezcla en ellos surgen, si bien la teoría de la metáfora conceptual superficialmente leída puede ser entendida para afirmar esto. Por otra parte, las metáforas conceptuales están suficientemente establecidas (planteadas) por nosotros no para dejarlas de lado del teorizar sobre el discurso y la cognición. En su lugar deberíamos preguntarnos qué tipo de limitaciones podemos esperar de ellas y cuándo.

En este artículo voy a tratar de hacer tres cosas. Voy a mostrar que los grupos de metáforas vienen en varios tipos y dan lugar a diversos grados de coherencia metafórica. Al mismo tiempo, voy a presentar los datos que muestran que la metáfora hibrida es frecuente y explicar por qué esto casi nunca resulta en un discurso incoherente. Por último, voy a reconsiderar la cuestión de la metáfora conceptual a la luz de esto, el mantenimiento que puede ser activo en la selección de la metáfora, pero con menos frecuencia en la metáfora vinculante. Como punto de partida, presentaré brevemente mi corpus, así como los métodos que se personalizaron para poner mis afirmaciones a la prueba de “sonido” de una manera empírica.

 

 

 

  1. Corpus y métodos

2.1. Corpus                                  

Como parte de un estudio comparativo sobre la cobertura mediática de los referendos de la UE (Mokre et al., 2006), se analizaron los comentarios e informes de un período de 14 meses entre junio de 2004 y septiembre de 2005 de las versiones en línea de los periódicos del Reino Unido “The Sun” (tabloide) y “The Guardian” (quality paper). Se seleccionaron los artículos cuando contenían las palabras “Constitución” y/o “UE”. Se decidió una restricción autoimpuesta de 1 artículo por día y 5 por día en períodos álgidos alrededor del referendo, ratificaciones nacionales y reuniones de EU.

2.2. Codificación de la metodología

Usando el software ATLAS.ti 5.2, las metáforas fueron identificadas y clasificadas por un codificador de forma manual y con la sensibilidad contextual (en vez de basarse en el lema-preselecciones de aciertos)[1] Básicamente, todas las expresiones con una referencia más básica (espacio-físico, sensorial o de otro tipo más básico) que el significado contextual de la expresión se marcaron (cf. Pragglejazz Group, 2007)[2] Las unidades metafóricas eran por lo general, una frase en la mayoría, rara vez menos de una cláusula de largo, a menos que una cláusula incluyera varias unidades. Todas las realizaciones lingüísticas de las metáforas se consideraron, con la restricción que tendía totalmente a relacionarse con el objetivo de dominios de la UE u otros temas relacionados con la política. Metáforas en contexto inespecíficos (“llama la atención que”), las inevitables metáforas ontológicas (“se encuentra en un estado de”) y los verbos compuestos (“plantar dudas”) no entraron en el análisis, ya que no revelan nada en el discurso específico[3].

Tabla 1

Artículos, palabras y metáforas

Número de artículos codificados Número total de palabras Promedio de palabras por artículo Total de metáforas codificadas Promedio de metáforas codificadas por artículo Promedio de metáforas codificadas por palabra
Guardian 501 321,411 642 1588 3.2 0.005
Sun 174 41,704 240 986 5.7 0.024

 

A cada metáfora identificada le fue asignado dos códigos específicos para definir dominio de origen y dominio de fuente de la metáfora (a partir de la combinación de los cuales se puede reconstruir el mapeo/asignación). Por ejemplo, la expresión “la UE está en una encrucijada” fueron etiquetada como “destino: UE” y “Fuente: caminos”. Las metáforas fueron etiquetadas con tantos elementos como accesorios de un conjunto de esquemas de 27 imágenes y un conjunto rico de 54 dominios de fuente, además uno de los 33 dominios de destino posible giran en torno a política de la UE.[4]

Es importante destacar que un sistema de dos niveles se aplicó a los códigos de dominio de origen para permitir a las agrupaciones de la similitud múltiples expresiones metafóricas. En pocas palabras, las fuentes metafórica generalmente involucran tanto un núcleo rico en imágenes que “lleva”’ el evento ontológico (véase el principio de Invariancia; Lakoff, 1990) y un ejemplo que añade un más rico conocimiento de la misma. Por ejemplo, la expresión “la Constitución de la UE pone el hacha” evoca un escenario de esquema de imagen en la que se destruye una entidad a través de un movimiento de fuerza decisiva y rápida, con lo que especifica el campo ontológico (de manera rápida y finalidad). El conocimiento sobre los ejes y el escenario de ejecución agregan una segunda capa cognitiva (se refieren a ejecuciones de seres animados, son crueles y ponen fin a su vida). Por lo tanto, la metáfora puede ser legítimamente agrupada con todas las otras metáforas en las que las fuerzas que se producen son rápidas y fuertes, o con todos las otras metáforas relacionadas con el castigo, independientemente de las fuerzas (por ejemplo, ‘‘prisión’’). Se hará evidente que esta estrategia de codificación de dos niveles es esencial como una tarea fundamental de este trabajo, es el de excluir todas las metáforas que comparten algo en común de todo el conjunto de todas las metáforas, para llegar a los grupos híbridos en verdad.

  1. Resultados cuantitativos

3.1 Datos generales de frecuencia

En total, 2574 unidades de metáfora se encontraron. Nótese que un gran número de metáforas más (se estima que un 30% más) que han sido identificadas, las metáforas con dominios de fuente no relacionados con la UE han sido incluidas. Para una descripción primera, la densidad metafórica Q3 se calculó por artículo y por palabras (Tabla 1).

A pesar de la cantidad de palabras mucho más alto para The Guardian, que es a la vez debido a la longitud del artículo superior y un mayor número de artículos, las metáforas a contar en sí resultan ser mucho más uniformes. En otras palabras, The Sun a menudo compensa artículos cortos con paquetes de metáforas muy densas y un promedio de casi el doble de alto por artículo.

A continuación, tuve el software de búsqueda para todas las unidades de metáforas adyacentes que dan lugar a los grupos. Las unidades marcadas abarcaron por lo menos las cláusulas para que las palabras reales de vehiculación (véase Cameron, 2003) ha hecho, por supuesto, no tienen que ser plenamente adyacente para calificar aquí. La siguiente tabla muestra la frecuencia de los grupos de metáforas en proporción a las metáforas singulares por periódico (Tabla 2).

De todas las metáforas identificadas 39% y 62%, respectivamente, son parte de un grupo[5]. Las agrupaciones de hasta seis se encuentran en The Guardian, y hasta nueve en Sun, a pesar de las dobles y las triples son con mucho el más frecuente.

Tabla2

3.2 Frecuencia de las metáforas dentro de los grupos híbridos

Para evaluar la importancia del fenómeno de metáforas hibridas, es deseable conocer la frecuencia con que es. Una clasificación manual de uno por uno de todos los pares de metáforas se hace plena justicia a cada contexto, pero es mucho tiempo y se puede evitar recurriendo a los dominios fuente y meta relacionados con cada metáfora que recibió en el procedimiento básico de codificación.

3.2.1. ¿Cómo puede llevarse a la práctica las metáforas hibridas?

La proporción entre las metáforas conceptualmente “afines” y las metáforas conceptualmente “hibridas” en los grupos de metáforas puede ser establecida mediante un procedimiento de búsqueda semi-automatizado en ATLAS.ti 5.2. Los indicadores cuantitativos son suministrados por mi sistema de código al que podemos aplicar búsquedas utilizando la teoría de conjuntos Boolean en ATLAS.ti: Dos metáforas adyacentes puede ser tomadas por ser conceptualmente coherente, si bien comparten algunos dominios de origen ontológicos, algunos de dominios de destino ontológicos, o ambas cosas. Si no, se puede contar como metáfora hibrida. Con base en esta definición, mediante el escaneo de todos los pares adyacentes pertinentes se obtiene un cálculo global de la frecuencia de la metáfora hibrida.

El principal obstáculo teórico para la estrategia propuesta se encuentra en las fuentes de categorización de la metáfora como iguales o diferentes. Ninguna agrupación de los códigos puede capturar toda la gama de posibles similitudes conceptuales entre dos expresiones metafóricas. Reconociendo esto, mi tarea aquí será la de explicar una forma de agrupar los códigos de la metáfora en conjuntos significativos que es sensible a las múltiples dimensiones de la similitud. Técnicamente, el asunto es bastante simple. Cada categoría de la definición de similitud se lleva a cabo en ATLAS.ti mediante la agrupación de los códigos con propiedades ontológicas en conjuntos llamados Familias de Códigos. Por lo tanto, las metáforas hibridas se calculan restando a todos los pares de metáforas adyacentes los posible pares para lo que pueden ser cualquier tipo de propiedad ontológica compartida restándola en la medida de lo posible. Por lo tanto, explicaré ahora el procedimiento de revisión para detectar las ontologías compartidas.

3.2.2. Definición de conjuntos de dominios de origen con una ontología similar

Para contar con grupos híbridos, lo más importante para excluir es que no hay similitud de código de dominio obtenido entre las metáforas. Esta similitud puede ser de un tipo de esquema-imagen o se relacionan con el rico conocimiento del dominio, es decir, la metáfora primera y segunda en cada par pueden compartir similitudes en cualquiera o incluso a ambos niveles. Esto pone de relieve la importancia de mi decisión de etiquetar todas las metáforas con ambos tipos de código, que se explota para el siguiente análisis.

En cuanto a las familias ontológicas entre el esquema-imagen de los dominios fuente una estructura topológica compartida define la similitud. Es posible que siga las pautas generales de Quinn (1991), Cienki (1997) y Oakley (2007), quienes argumentan en favor de las jerarquías de esquemas que son la FUERZA, ENTIDAD, CONTENEDOR, o relacionadas a la ruta y establecer relaciones de semejanza entre los diferentes tipos de esquemas de imágenes. En la construcción de mi jerarquía, que permite múltiples clasificaciones, porque ambos esquemas de imágenes como RUTA/CAMINOS están relacionados con ENLACE y FUERZA, debido a que algunas categorías de código tales como “los movimientos, los caminos y el transporte de objetos” o “la destrucción de los objetos intactos y el objeto” eran bastante amplios, para empezar. Desde una perspectiva metodológica esta decisión aumenta la probabilidad de encontrar pares que pertenecen a la misma familia. Decidí agrupar mis códigos en las familias “camino-fuerza”, “entidad”, “direccional”, “pares axiológicos de las modalidades sensitivas non-kinesthetic/non-proprioceptive”’, y “contornos temporales” (todos los cuales pueden, en principio, implicar elementos adicionales que no se encuentran aquí). Las cursivas indican los artículos que se producen en múltiples rubros.

Nótese que he creado una opción alternativa de la evaluación mediante la introducción de dos amplias super-familias. El uso de estos como una especie de restricción de similitud más flexible aumenta la probabilidad de encontrar pares de metáforas coherentes, que pueden beneficiar a algunos investigadores que se encuentran en mis categorías diferenciadas (Tabla 3).

A continuación, para la agrupación de dominios ricos en fuentes como la vida y la muerte”, “las relaciones sociales”, “juegos y jugar”, “guerra” y “emociones”, los campos semánticos asociativamente estructurados definen el campo ontológico. Aquí la similitud de la estructura inferencial define la equivalencia. Al igual que con los esquemas de imagen, una super-familia (“relaciones sociales”) se sugiere aquí (Tabla 4).

En ambos cuadros, las familias excluyen algunas para clasificar a los códigos especiales, que aparecen en la última columna de cada tabla. Ellas fueron tratadas como “otras” y así como los modismos fijos descartados del análisis.

En tercer lugar, opcionalmente, puede que desee excluir de la cuenta de metáforas hibridas todos los pares de la metáfora con los dominios de destino similares. Los objetivos pueden convertirse en una fuente de similitud ontológica como las fuentes pueden hacerlo. Sin embargo, en el presente estudio a este indicador debe concedérsele menor peso. En primer lugar, mientras mis dominios de origen tienden a referirse a todos los elementos en el paisaje del conocimiento, incluidos los lejanos, mis objetivos eran inherentemente a la UE – o relaciones políticas y de diferenciaciones que pueden ser consideradas excesivamente bien para algunos. En segundo lugar, las metáforas que pertenecieron a los no objetivos de la UE fueron excluidos del análisis. Los resultados de las agrupaciones coherentes reportados a continuación son artificialmente altos por estas dos razones. Para aquellos que todavía quieren incluir objetivos conjuntos del campo ontológico pueden ser creados sin rodeos (incluso sin la participación de los subtipos): (1) de la UE, (2) de la Constitución de la UE, (3) de la campaña y el debate, (4) la crisis posterior al referéndum, (5) protagonistas políticos específicos, y (6) los procesos políticos y agentes en general (Tabla 5).

3.2.3. Resultados: la frecuencia de la metáfora hibrida

Los pares adyacentes más importantes de la metáfora para anular la selección de la cuenta son los que tienen fuentes en la metáfora coherente. ¿Qué porcentaje comparte un campo ontológico común dentro de una de las 9 familias de esquema de imagen o 1 de las 14 familias ricas de dominio de origen que acabamos de definir? La Tabla 6 responde a esta pregunta. Las columnas de la izquierda y central representan pares coherentes en los ámbitos imagen esquema y dominios ricos, respectivamente. En la columna de la derecha, ambas medidas se combinaron con el operador Booleano OR para calcular una cifra significativa global de pares consistentes. Las dos líneas reflejan mi uso de dos niveles de restricciones de similitud, es decir, (a) el más diferenciado subcódigo con un estricto criterio de similitud, y (b) el criterio más flexible de la similitud de alto nivel de super-códigos (en caso de FUERZA y ​​RUTA/CAMINO, por ejemplo, son tratados como pertenecientes a un tipo único ontológico). El nivel más significativo de similitud ontológica es el nivel más diferenciado. Por lo tanto, los datos que se utilizan son dos células de la parte inferior derecha (Tabla 6).

Los resultados son inequívocos: la columna de la derecha indica que las ontológicas consistentes – basado en la restricción de similitud más estricta – no llegan a una cuarta parte de todos los pares de la metáfora en cada uno de los periódicos[6]. Las ontológicas hibridas de dominio de origen son bastante dominantes, tanto en la imagen rica y en la categoría imagen esquema y, si son considerados uno o otro, conforman el 76% de las metáforas. Una segunda observación interesante es que la incidencia de la metáfora hibrida es casi idéntica en ambos diarios a pesar de su divergencia que se ha mencionado anteriormente en el tamaño y la densidad de las metáforas. En tercer lugar, el cálculo menos diferencial por super-familias, como se esperaba, se obtiene un menor número de metáforas hibridas, pero no tiene impacto extremo y multiplica los accesos coherentes por un factor moderado de alrededor de 1.2-1.5.

En cuanto a los seis conjuntos de dominio de destino, el hallazgo sorprendente es que la coherencia de dominio de destino en pares adyacentes es más frecuente que la coherencia de dominio de origen, porque los hablantes tienden a adherirse a un tema que hablan, incluso cuando se utilizan diferentes (fuente-relacionado con el dominio) tipo de metáforas para ello (Tabla 7).

TABLA 3

TABLA 4

TABLA 5

TABLA 6

TABLA 7

No se puede explicar de manera concluyente que la diferencia porcentual es bastante sorprendente entre los dos periódicos locales. Sólo podemos conjeturar que el estilo ostentoso de The Sun incluye muchas metáforas de digresión del tema de la UE o se alternan entre registros de la retórica[7].

 

 

3.2.4. Conclusiones de esta sección

Mi recuento anterior reveló que los grupos cuentan 39% y el 62% de todas las metáforas, respectivamente. En esta sección tomé estos grupos metafóricos como mi sub-corpus y analicé cuántas de ellas son metáforas hibridas ontológicas. Resultó que por el (criterio central) de dominios de origen hibrido, la mayor parte de metáforas adyacente implican hibridas ontológicas.

Mis resultados están en consonancia con las conclusiones de Quinn (1991) y Shen y Balaban (1999), aunque no con Corts (2006), posiblemente debido a las diferencias de género. Una idea fundamental emerge de mis datos. Si los cambios que se desplazan entre las metáforas ontológicas son tan frecuentes y si la propia “lógica de la metáfora” no explica por qué son capaces de crear una metáfora de pasaje de texto formado teóricamente está en necesidad de una perspectiva más abarcadora. El resto del artículo explica por qué las metáforas hibridas ocurren y normalmente no se encuentran incómodas o desviadas.

  1. Tipos cualitativos de interacción de la metáfora en el discurso del periódico

Los datos de frecuencia ya nos alerta sobre el hecho de que los grupos de metáforas son contabilizadas en más detalle. ¿Aunque es obvio que un determinado grupo de metáforas casi siempre son siameses temáticamente por el contexto, pero ello ya implica la coherencia a nivel de las metáforas ontológicas? La respuesta es no; esto no puede suponerse automáticamente. Para un conocimiento más detallado de los datos, aproximadamente podemos distinguir tres grados de conectividad conceptual entre dos o más metáforas adyacentes: (1) complementación conceptual y elaboración; (2) superposición conceptual; (3) sin aparente coherencia conceptual en el nivel de la metáfora adecuada. Se ejemplifican cada categoría a su vez.

4,1. Complementación conceptual o elaboración

La categoría de complementación conceptual incluye diferentes casos en que las metáforas se enriquecen entre sí conceptualmente. La complementación más estrecha posible se produce cuando dos expresiones metafóricas emanan de la misma metáfora conceptual y expresa dos aspectos intrínsecamente necesarios de la misma. En el siguiente caso de la integración europea es un viaje, una expresión metafórica se refiere a la dirección, y el otro a la velocidad, y la tercera a la meta y la dirección de intencionalidad del agente, todos los cuales son esenciales para cualquier viaje.

El proyecto europeo tiene ahora una buena oportunidad para ir en otra dirección, más cooperativa – si los gobiernos francés y alemán, quienes establecen el ritmo de la integración Europea, toman en serio las preguntas y si las dudas de sus votantes se han planteado sobre la propias condiciones sociales y económicas de Europa. Eso significaría concentrarse en la reforma económica y la liberalización en casa en vez de perseguir sombras más abstractas y distantes del poder estadounidense. (The Guardian PD 97[8])

En muchos casos, estrechamente integrados los grupos de metáforas imaginamos una progresión causal o temporal en un micromundo mental único. En los escenarios de esas metáforas hay diversas variantes de la continuación de una acción, incluidas las cadenas causales, el razonamiento contrafáctico o sugerencias para la resolución de un problema en el futuro, y sopesar las alternativas de acción (en el papel de los escenarios en la argumentación ver Musolff, 2004):

Recién re-electo y a punto de tomar el volante en la presidencia de la UE, tiene toda la potencia teórica necesaria para orientar una crisis. Como una fuerza potente, política probada, debería estar listo para golpear el sentido a los payasos que han impulsado “El proyecto” al borde del desastre. (The Sun EP 67)

Si se trata de la ampliación o la planificación de la Constitución o las finanzas, que siempre sigue el mismo método: en primer lugar decidir qué hacer, a continuación, crear la justificación. Se trata siempre de dar el segundo paso antes que el primero. No es de extrañar que la integración se tropiece sola. (The Guardian PD 15)

DESPUÉS de que el sonido/ruido del Trabajo venció en las elecciones europeas y locales creí, ingenuamente, quizá, que el Sr. Blair se vería obligado a sentarse y tomar nota. En cambio, él tropieza alegremente, sin tener en cuenta nuestros sentimientos, en la vana creencia de que él puede hacernos cambiar de opinión. (Sun EP 165)

Tony Blair, a la derecha, ahora evaporará su oferta de un voto del Reino Unido en el caso de los líderes de la UE que vienen con una forma de mantener viva la Constitución. Pero en privado el Primer Ministro sabe que el tratado está muerto en el agua. Irónicamente, es probable que él esté a cargo de la UE cuando los jefes de Estado finalmente lean la constitución en sus últimos ritos. (Sun EP 68)

Para Lakoff y Turner (1989) los principios de la extensión de la metáfora y la elaboración también se producen en escenarios de la metáfora, por lo general con el propósito de introducir evaluaciones o atributos que van más allá de lo que convencionalmente se comparte. En el ejemplo siguiente, el escenario de la metáfora convencional EL FIN DE LA CONSTITUCIÓN ES SU MUERTE se elabora en una interacción de un agente específico a través del cual la Constitución recibe los atributos de un vampiro:

Tony Blair, anoche clavó una estaca en el corazón de la Constitución de la UE. Pero el Primer Ministro falló al declarar a su víctima finalmente muerta. El Secretario de Relaciones Exteriores, Jack Straw, anunció solamente que el referéndum Británico sobre el tratado “no procede en este momento”. Se dejó Tony Liam Fox, un antiguo doctor, para comprobar el pulso de la odiada constitución. (Sun EP 29)

Los hablantes también frecuentemente componen dos aspectos en principio independientes de un evento concebido metafóricamente en un mini-escenario de tal manera que las dos imágenes se complementan entre sí en una sola cláusula o conectadas estrechamente. Aquí dos o más imágenes concretan una representación mental compacta de una manera no convencional. Puedo mezclar este tipo denso y (al menos en el periodismo) es muy frecuente la interacción de una metáfora con una metáfora de un escenario no convencional. En el siguiente ejemplo de un sustantivo metafórico y un verbo metafórico se integran sintácticamente y puede ser imaginado como un mini-escenario mental coherente:

La montaña de trámites burocráticos que anega los negocios, el Tribunal Europeo y de las leyes sobre los derechos humanos (dom PD 150)

En los términos de Langacker (1987) la teoría de la formación de palabras/frases, las metáforas probablemente pasarán a formar parte de un sitio único de elaboración mental, un block de dibujo mental en el que se inscriben elementos. Haciendo que las metáforas participen de una sola escena imaginativa se integran de esta manera estrechamente. Nótese que a pesar de su complementación sintáctica, las dos metáforas son más independientes a nivel conceptual de las vinculaciones complementarias de una sola metáfora conceptual. A pesar de que desarrollaran un marco de acción mental juntas, cada expresión individual sería completa como metáfora fuera de ese marco.

 

4,2. Superposición conceptual

Algunos tipos algo más laxos de superposición conceptual entre metáforas vienen en varias formas, muchas de las cuales son tratadas por Goatly (1997: Cap 9). En un caso, los campos semánticos de los dominios fuente no son idénticos sino que se superponen, mientras que el dominio meta es el mismo. Los vínculos conceptuales pueden recurrir a la afinidad de esquema-imagen y sobre amplios campos semánticos compartir inferencias por igual, como ilustran los siguientes ejemplos.

Esto, por supuesto, representa un sorprendente viraje para Tony Blair. Y sin embargo, la habilidad particular del primer ministro es la ejecución de la graciosa vuelta en U, redactada en el idioma del imperativo moral. Su cruzada actual es la de hacer historia de la pobreza en África. ¡Que comience la retirada de los dos compromisos más perjudiciales para el continente!: las políticas comunes de la UE en materia de ayudas en el extranjero y la agricultura. (The Guardian PD 97)

Mientras tanto, por el hábil trabajo de pies de su parte y la torpeza de la Francia de Jacques Chirac, se volvió una tarjeta sin fondos/vacía (un fiasco) para Europa, en una mano ganadora. (Sun EP 6)

En el primer ejemplo todas las metáforas conciernen a acciones de Tony Blair, todos utilizan el dominio fuente de CAMINO/SENDERO/RUTA, pero se diferencian en dos aspectos. La tercera metáfora es diferente, esa “cruzada” aporta los atributos adicionales asignados de fervor religioso y beligerancia, enriqueciendo así el dominio de la imagen-esquema de la trayectoria. Además, los detalles de la ruta de acceso diferente (inversión, Camino Recto, Inversión CAMINO DE CONTENEDORES). En el segundo ejemplo, la primera metáfora de la política y el trabajo de los políticos probablemente provienen de boxeo y el segundo de póker o juegos de azar. Aunque no idénticas en nivel concreto, las dos fuentes comparten varias de sus conclusiones generales y dan lugar a un panorama similar de la política en términos de ser una cuestión de habilidad, buenos estratagemas, y tal vez la fuerza de voluntad y resistencia.

Un caso muy frecuente es que las metáforas tienen dominios fuente totalmente diferentes, pero comparten la misma meta. Las metáforas son, por así decirlo, alineadas “a contar una historia sobre” la meta que describen desde diferentes ángulos (cf. Goatly de 1997 en la diversificación de los diferentes motivos):

En los últimos años, la UE se ha convertido en un monstruo y me temo que se ha vuelto tan preocupada por mirarse el ombligo que en realidad ha perdido el contacto con los pueblos de Europa. (The Guardian PD 214)

El referéndum de Gran Bretaña en el Tratado de la UE será archivado el lunes – después de que anoche Holanda llevara el último clavo a su ataúd. (Sun EP 13)

Aquí, en la misma oración, tenemos que la UE es un monstruo, la Unión Europea ES UN CUERPO al verse a sí mismo y la UE es una entidad que estuvo previamente en contacto con otra entidad, pero está lejos ahora. Las metáforas, al parecer, se combinan para arrojar luz sobre varios aspectos del mismo tema, la UE (el crecimiento de la UE, el comportamiento interno y el comportamiento externo). En el segundo ejemplo, una vez más, una sola meta, la Constitución de la UE, asume diferentes dominios fuente (la Constitución es un libro vs LA CONSTITUCIÓN ES UN SER VIVO)

Probablemente el tipo más flojo de superposición semántica resulta de la metáfora con diferentes metas que toman fuentes similares. Podríamos llamar a esto una estrategia asociativa de imprimación parcial de una metáfora a través de otra que puede dar lugar a una sensación de equivalencia entre las diferentes metas (Goatly, 1997:258):

El viejo etoniano David Cameron, de abajo, teme años en el desierto para el partido, si alguna de las “grandes bestias” Clarke o Davis gana. (Sun EP 170)

La respuesta es que el viento ha cambiado y nuestro camaleón, el primer ministro ha descubierto una abertura. Si eso significa desprenderse de su imagen como un ferviente europeo, que así sea. Blair es feliz en cualquier camuflaje que le llega a través del día. Pero debería ser visto como un halcón que se pasa el tiempo restante como primer ministro en maniobrar a través de la selva de la UE, cambiando de color en cada hoja nueva. (Sun EP 45)

En el primer ejemplo las dos metas son diferentes (la crisis del partido y el líder político), las fuentes no están conectadas por cualquier vinculación directa o inferencia. La conexión es aun más vaga, simplemente introducen dos aspectos del campo semántico de la “vida silvestre”. En el segundo ejemplo, la asignación de un astuto político es un camaleón (CAMBIO DE OPINIONES profesar es CAMBIO DE COLORES), nos encontramos con una combinación relativamente estrecha de las tres metáforas en el escenario no convencional: LA UE es una selva, así como una superposición asociativa más flexible de éstas con la expresión “mirar como un halcón”.

4,3. No hay coherencia conceptual entre metáforas

Ya hemos visto varios casos en los que la única interacción conceptual de las metáforas está basada solamente en una meta, o un caso más raro, (metáforas) continuas basadas en dominios fuente relacionados que se aplican a metas no conectadas. Muchos grupos implican menos interacción conceptual que esto. No comparten ni las fuentes ni metas en el sentido más estricto, y no son sintácticamente conectadas de una manera fuerte tampoco. Las metáforas en las frases siguientes sobre la UE sólo pueden pertenecer al mismo contexto argumentativo, pero no comparten la lógica más allá de este.

Hay una manera de ver la falla mordaz de la cumbre europea como un gran triunfo de Tony Blair. El reembolso se conserva. Los santos óleos se han realizado sobre la Constitución Europea. Una viciosa pelea con Jacques Chirac, excita a los titulares de aprobación por el (perros bulldog) bulldogging del Primer Ministro para Gran Bretaña. Tony Blair, por fin se ha convertido en Margaret Thatcher. (The Guardian PD 128)

La crítica de Tony Blair a la normativa de la UE [. . .] Sería risible si no fuera tan dos caras. Mientras predica el evangelio favorable para los negocios, no ha hecho nada para detener la marea de las normas de la UE y para que la burocracia de Gran Bretaña se ahogue. (The Guardian PD 175)

Sin duda a el Laboralismo y a los Demócratas Liberales les gustaría ver un poco de viento en las velas del Partido Independentista del Reino Unido para mantener a los Toris a la defensiva, pero los vientos puede ser variables, por lo que las tres partes parecen haber concluido que la cuestión europea se mantiene en su caja hasta después de la jornada electoral. (The Guardian PD 225)

La cita de este último representa un caso híbrido. Aunque la metáfora primera y la tercera forman una unidad en un solo escenario, no comparten ni el origen ni de destino con las metáforas 2 y 4. Tenga en cuenta que todos los grupos de la metáfora discutidos hasta ahora parecen perfectamente normales y no un ejemplo de metáforas hibridas en el sentido negativo de la palabra. Esto cambia en el extremo de la c line. Aquí, aunque con escasa frecuencia, nos encontramos con grupos de metáforas desafortunadas que producen una fuerte sensación de choque basado en imágenes:

Juntos, estos valores y metas, incluidas en la carta de la Constitución de la UE de los derechos fundamentales, constituyen la trama y la urdimbre de un sueño incipiente Europeo y el comienzo de una conciencia global. (The Guardian PD 329)

Más de un año después de la ampliación, la paralización es el perro que no ladró. (The Guardian PD 34)

Cuan irritante como un choque de imágenes se convierte la percepción de otra persona, probablemente depende de la profundidad del procesamiento de la metáfora (Gibbs, 1999), como se verá más adelante.

  1. Explicar las metáforas hibridas en la argumentación compleja

Vamos a hacer un balance. La parte cuantitativa ha demostrado un alto número de pares de metáforas discursivas que no están ontológicamente relacionadas por el dominio fuente, e incluso en términos de los dominios meta se encuentran muchas no relacionadas. La parte cualitativa ha distinguido varios tipos de interacción entre metáforas e hizo evidente que postular un cajón de sastre de todos los mecanismos cognitivos que subyacen a todas ellas no es suficiente. En concreto, en relación con el tipo de grupos de metáfora que los lingüistas cognitivos llamamos ‘mixtas/hibridas’ se enfrentan a un reto clave. Como muestran los ejemplos las metáforas hibridas en los comentarios periodísticos por lo general no puede ser atribuido a argumentaciones incoherentes o fuera de los patrones de argumentación común. Esto conduce a un análisis puramente basado en la metáfora de la argumentación dentro de ciertos límites, y pide nuevas herramientas teóricas.

El desafío de ofrecer una más amplia exposición requiere la combinación de la metáfora conceptual con otros dispositivos de discurso conceptual. Para responder a este desafío va más allá del alcance de este documento, ya que los dispositivos de modulación vienen en gran número (cf. Koller, 2003; Hart y Lukes, 2007) y necesitan una base sólida en la teoría del discurso. No puedo hacer nada más que ofrecer algunas consideraciones de fondo sobre el papel de las metáforas conceptuales como cognitiva, pero quizás no de las estructuras conceptuales que rigen totalmente el discurso.

5,1. Análisis de la metáfora por sí sola no puede explicar completamente las unidades de significado con metáforas.

Grupos de metáforas sin coherencia basada en arraigadas metáforas conceptuales u otro tipo de superposición semántica, necesitan abordarse desde el punto de vista de las unidades de significado más grandes de las que forman parte, en otras palabras, lo que coloquialmente se refieren como la argumentación. Permítanme comenzar con dos importantes observaciones, pero que pasan por alto fácilmente y sólo emergen cuando nos fijamos en los argumentos enteros.

En primer lugar, los analistas siempre tendrán en cuenta aspectos del texto que no forman parte de las propias metáforas al identificar el tópico general, el empuje o la persuasión argumentativa del hablante. Un sentido de un argumento no está completamente especificado por lo que supone una metáfora en el sentido estricto, ni siquiera en los casos más simples, como la negación de la metáfora:

   Se trata de un voto negativo, pero Europa no se detendrá (guarda DP 178)

Esta negación de una metáfora (una anti metáfora) cambia su valencia argumentativa hacia su opuesto, es decir, si Europa sigue o” para”. Aquí se puede afirmar que la metáfora de la negación se basa en la misma base conceptual de la cartografía y la afirmación simplemente crea una instancia de un escenario de metáfora diferente que gira fuera de ella (Musolff, 2004). Si bien esto puede ser cierto, no hay que olvidar que los recursos lingüísticos no metafóricos, invariablemente, se mezclan en el procesamiento de la metáfora. Los analistas típicamente también tienen en cuenta la gramática y el co-texto. Los dispositivos que modulan las metáforas pueden ser discutidos en términos de recursos de la lingüística funcional (Koller, 2003:96-104) e incluyen las coberturas, señalización explícita de la metáfora, y matizadores. Por otra parte, varios tipos de dispositivos de encuadre lingüística juegan su papel, incluyendo (pero sin limitarse a) el estado de ánimo, la creencia de estado, la perspectiva y la actitud. Por ejemplo, un caso posible es que ”si una expresión metafórica se incrusta en una cláusula que muestra la actitud peyorativa, esto podría indicar que el productor del texto rechaza la metáfora, lo que tal vez es favorecedor de la cohesión [sic] por la metáfora y la negación anterior” (p. 97). Por último, la posición textual de una metáfora en la macroestructura textual también influye en su relevancia, por ejemplo, cuando en una discusión con ranuras para establecer la agenda del día o resumir. No debemos por tanto ser engañados a creer que la información contenida en las metáforas lingüísticas es idéntica a la estructura completa de la cuestión o de la unidad discursiva de interés.

Las metáforas normalmente no constituyen unidades de análisis completas por otra razón relacionada. No importa qué tan fructífero sea el análisis de la metáfora en sí misma para comprender la retórica y el impacto cognitivo del discurso, las unidades lógicas básicas de conformación del marco de toda la argumentación a menudo atraviesan pasajes más grandes que una sola metáfora:

La crítica de Tony Blair a la normativa de la UE [. . .] Sería risible si no fuera tan dos caras. Mientras predica el evangelio favorable para los negocios, no ha hecho nada para detener la marea de las normas de la UE y que la burocracia de Gran Bretaña se ahogue. (The Guardian PD 175)

Aunque no existe integración conceptual a nivel de la lógica de la metáfora, las cinco metáforas en el pasaje parecen contribuir a una unidad argumental coherente. Cada una capta un aspecto de una multifacética política relacionada con la trama (en este caso actúa el agente POR dobles raseros; o, más específicamente: un político RECLAMA ACTITUD NEOLIBERAL, PERO NO SE OPONE A EXCESO DE REGULACIÓN). En consecuencia, el análisis tiene que pasar al nivel de la estructura de incorporación para entender cómo y por qué las metáforas se han desplegado. Por esta razón tenemos que hacer valer los diversos dispositivos de enfoque del análisis del discurso en una unidad de texto más grande.

Metodológicamente hablando, los niveles del discurso de la metáfora y la argumentación tienen afinidades con diferentes herramientas de análisis. Un estudio comparativo de análisis de la metáfora y el análisis de contenido cualitativo (Kimmel, 2009) señala diferentes funciones cognitivas de las que cada método arroja luces. Las metáforas tienden a transmitir un resumen, los aspectos emocionales y de evaluación de la cognición, mientras que el razonamiento holístico y complejo causal se pone de manifiesto en el nivel de topos específico de argumentación, que es en lo que se centra el análisis de contenido – como uno de varios métodos cualitativos – (cf. Schmitt, 1995). Resultan arcos complejos causales de lo que ocurre alrededor y entre las metáforas en la unidad argumentativa más grande. Los patrones de razonamiento complejo son más apropiadamente entendidos en su totalidad por medio de análisis de contenido, ya que el método se encuentra en el nivel de las unidades conceptuales más grandes.

5.2. La estructura de la cláusula determina la presión de la coherencia.

Ahora volvamos a la cuestión concreta de por qué las metáforas hibridas son cognitivamente exitosas. En mi opinión, muchas metáforas hibridas son procesadas sin problemas porque la estructura gramatical del pasaje ejerce poca presión para integrarlos conceptualmente y simplemente nos permite interpretarlos como refiriéndose a distintos niveles ontológicos. Afirmo que lo que influye más directamente en el procesamiento del grupo de metáforas son las relaciones de las unidades de la cláusula en que se producen. Podemos responder a partes importantes del acertijo de la metáfora hibrida prestando atención a cómo metáforas adyacentes están distribuidas en cláusulas y de qué grado de integración gramatical estas cláusulas muestran. Se distinguen tres grandes posibilidades en algunos casos de metáforas co-especificadas entre sí dentro de una sola cláusula; a veces ocurren en las cláusulas más bien selladas, y a veces sólo pertenecen a una estructura retórica más amplia que abarcan las cláusulas más vagamente conectadas. Los tres niveles de integración pueden ilustrarse mediante el análisis del constituyente ” paquetes ” del pasaje de The Guardian que vimos al final:

La crítica de Tony Blair a la normativa de la UE [. . .] Sería risible si no fuera tan dos caras(A). Mientras predica el evangelio favorable (B) para los negocios, no ha hecho nada para detener la marea de las normas de la UE (C) y que la burocracia (D) de Gran Bretaña se ahogue (E). (The Guardian PD 175)

Las cláusulas sencillas en las que varios constituyentes de la cláusula implican metáforas aparte, generalmente nos llevan a procesar estas metáforas integradamente, porque la cláusula especifica una unidad conceptual general integrada. Mirando la anterior triple metáfora de CDE, ” la burocracia ” y ” asfixia ” están gramaticalmente bien conectadas y conceptualmente tan cerca que invitan a una superposición mental de la imagen, como son la ” marea ” y ” asfixia ”. Un tipo más débil de coherencia está entre la cláusula que contiene CDE considerada como un todo y la cláusula vecina conteniendo B. Se basa en una relación lógica adversativas (localizada por ” Mientras ”) debido a que las dos cláusulas separadas no invitan a ninguna relación entre las metáforas. El conector ” mientras ” solicita un procesamiento de las cláusulas y sus metáforas como partes de una relación de diferencia. Por lo tanto, en términos de una transformación Integrativa de las ontologías de la metáfora, se presenta poca presión. Una relación de coherencia más débil todavía se obtiene, por un lado, entre la oración de dos cláusulas y por otro lado, la igualmente compleja oración anterior (A vs BCDE).

Basado en esta tipología de gradación, hipotetizo/especulo que la estrechez de la conexión de las cláusulas afecta crucialmente nuestra tendencia a procesar las metáforas integradamente o no. Sólo la estrecha integración sintáctica de dos metáforas dentro de una cláusula puede aplicar o fomentar una estrecha integración de las imágenes de su contenido semántico. Donde ocurren metáforas hibridas a través de cláusulas sin enfrentamientos ontológicos se sentirán al empezar y son prescindibles los mecanismos secundarios para mantener el enfrentamiento a raya. Si esto es correcto, el sentido de las metáforas hibridas es un subproducto natural de procesamiento de cláusula. El hecho de que en el periódico predominantemente haya oraciones que hibriden metáforas en las fronteras de la cláusula explica elegantemente mis conclusiones anteriores (aunque voy a mirar otros casos más abajo). Cuando las metáforas hibridas son parte de diferentes slots/ranuras del discurso es razón suficiente para que poca o ninguna dificultad surja.

5,3. Cambio conceptual entre los planos ontológicos

Antes de expresar mi propuesta en detalle, una mirada más atenta a los típicos cambios ontológicos entre las cláusulas portadoras será muy útil. A pesar de que las complejidades teóricas requieren una explicación mucho más completa[9], un par de ejemplos bastarán para dar una idea de las posibilidades. En primer lugar, las metáforas hibridas no pueden entrar en conflicto, simplemente porque tienen sentido, como ocurre en la sucesión temporal (es decir, con una imagen que ocurre después de que el otro ha desaparecido).

Los rumores de un terremoto político pueden ser escuchados en toda Europa. Más países tiran la Constitución de la UE a la basura. Humillado el presidente francés, Jacques Chirac, se burló de sus propios compatriotas como “el hombre enfermo de Europa” – título francés una vez otorgado a Gran Bretaña. (Sun EP 40)

Algunos argumentos proyectan el resultado de un evento en el futuro en forma condicional y algunos son simplemente hipotéticos:

El tratado de la polémica – redactado por Francia – se enfrenta al rechazo en el referéndum. Eso es casi seguro que desencadenará una ola de no votos en toda Europa, con el de Holanda, el segundo dominó en caer tres días después. Una revolución francesa sumiría a la Unión Europea en la crisis y pondría en peligro la supervivencia de la moneda única europea. (Sun EP 81)

Ninguno de ellos ha estado dispuesto a entregar los santos óleos de la Constitución en público porque no quieren ser culpados de la muerte de ella. (The Guardian PD 77)

Además, hay un gran número de relaciones inferenciales complejas entre las cláusulas en que las metáforas están incrustadas. Uno de ellos es causal, especifica una condición previa para el caso de que ocurra (por lo general la causalidad es, por supuesto, también temporalmente secuenciada):

Mientras tanto, por el hábil trabajo de pies de su parte y la torpeza de la Francia de Jacques Chirac, se volvió una tarjeta sin fondos/vacía (un fiasco) para Europa, en una mano ganadora. (Sun EP 6)

Un enlace relacionado está formulando una condición para que algo suceda:

A menos que se nos permite entregar una decisión negativa – que es lo que todas las encuestas indican que sucedería – siempre habrá margen para que agentes de poder de la UE para llegar a acuerdos y cargarnos/ensillarnos a nosotros con un tratado aguado. (Sun EP 60)

Los cambios de perspectiva sobre un tema también ayudan a explicar por qué las metáforas pueden ser procesadas ​​en diferentes planos. Por ejemplo, un grupo puede comenzar con la metáfora de un espacio mental que es descriptivo y episódico (” lo que han hecho los políticos?”) Y cerrar con un espacio evaluativo que es estático y el resumen (” ¿cuál es el significado de esto? ‘ ‘):

Por la sorprendente buena suerte y el calendario inteligente, él ha abierto una brecha entre la intimidante alianza franco-alemana y el resto de la Unión Europea. Todo esto coincidió con la presidencia del Reino Unido de la UE y el grupo G8 de naciones ricas – visto “de primera” como cálices de veneno para un líder debilitado. Ahora Tony Blair tiene la oportunidad de impulsar el cambio en todos los frentes, especialmente en la reforma de la UE y el terror. El pato cojo es ahora la polla de la caminata. (Sun EP 6)

En resumen, la argumentación de metáforas incrustadas se mueve continuamente entre las descripciones de lo que es, lo que puede o lo que no debe ser, lo que alguien cree o no, cómo alguien podría reaccionar a las creencias del otro y cómo cualquiera o todos de estos deben ser evaluados. Se mueve entre lo que es ahora, cuál será, y lo que podría haber sido. Se mueve entre lo que podría ocurrir bajo condiciones específicas, lo que sucede a menos que algo suceda, o eventos que son incompatibles. Las metáforas participan de este cambio incesante entre los planos conceptuales. La conmutación de los planos se opone a fuertes presiones para considerar si las imágenes de las metáforas son compatibles para que no se planteen torpezas. Por lo tanto, propongo el problema de la coherencia de metáfora mixta entre las cláusulas se pueden resolver de la siguiente manera:

(A) Las metáforas están incrustados en las ranuras de vista gramatical/pragmático, o unidades de discurso señalado o inferido por contexto, por lo general de tamaño de la cláusula. Estas llevan a las metáforas.

(B) Las metáforas que se producen entre las distintas cláusulas (o incluso frases) son conceptualmente más distantes que las de una sola cláusula. Cuando la distancia relativamente diversa entre relaciones conjuntivas entre las unidades estará presente, incluyen la ejemplificación, el resumen, la concesión, la oposición, temporales, causales, o simple vinculación aditivo. Esto, a su vez, requiere el cambio entre los planos ontológicos.

(C) Todas estas relaciones resultan por defecto en un “mínimo estándar de procesamiento”, es decir, que las metáforas con respecto a su significado basado en imágenes deben ser entendidas principalmente dentro de la unidad de su cláusula adecuada y no entre las unidades. En ausencia de señales adicionales, esto hace que las unidades de la cláusula sean el motivo principal contra el cual se entiende la figura de la metáfora.

(D) Cualquier cambio de los planos ontológico inhibe la tramitación conjunta de las imágenes de las metáforas y tiende a hacer mezcla natural. (Tenga en cuenta que esta inhibición no se opone a la tramitación conjunta de las implicaciones proposicionales de las metáforas. Se trata sin problemas de encajar en un formato de representación común, beneficiándose de su abstracción mayor.)

Para disponer de una agenda breve para investigación futura, se debe analizar en mayor detalle los cambios de plano mirando a los dispositivos discursivos conjuntivos y qué impacto tienen sobre la coherencia.

5,4. Metáforas hibridas en una sola cláusula

El único caso restante por abordar es el de las metáforas hibridas dentro de una sola cláusula, aunque esto no es tan frecuente.

Aquí, nada de la gramática establece por aparte los planos ontológicos, así que la presión cognitiva para procesar las metáforas juntas es mayor. Pensemos en lo que se suele castigado como metáfora hibrida en el sentido negativo.

[…] la Unión Europea es una red en un flujo permanente de partir (The Guardian PD 265)

Por derecho, el NO francés y holandés debería haber detenido la destartalada Constitución de la UE en sus pistas. (Sun EP 33)

En el primer caso, las ontologías estáticas y dinámicas de la red y el flujo de choque en un sentido muy básico, porque la imagen de la red hace hincapié en algo más bien estático. El segundo caso es similar porque las estructuras desvencijadas son NADA, normalmente aplicable a los vehículos. Una sensación de incomodidad, se plantea debido a que los micromundos de dominio fuente de las metáforas son incompatibles de una manera fundamental. Las claves gramaticales para una estrecha integración (por ejemplo, una relación inatribuible) crean un sentido de incompatibilidad imaginista. Un edificio, simplemente no se mueve en una pista, por lo que este choque sólo puede ser contrarrestado mediante la supresión de las imágenes. Esto es lo que Gibbs (1999) llama “procesamiento superficial de la metáfora”, es decir, la comprensión a través de sus significados proposicionales solamente, en comparación con el procesamiento dual en la que las imágenes pueden estar activas en la parte superior de eso. Algunos lectores participan en procesamiento superficial de la metáfora y otros simplemente tendrán en cuenta la mezcla de la metáfora como desafortunada, ya que no pueden evitar el procesamiento profundo.

  1. ¿Qué implica esto para la teoría de la metáfora conceptual?

Espero que los lectores lingüística cognitiva estén interesados ​​en las implicaciones de la metáfora hibrida de la teoría de la metáfora conceptual, he aquí algunas conclusiones e ideas que apuntan a futuras investigaciones.

¿Qué restricciones sobre el discurso puede surgir de metáforas conceptuales? Mi conclusión es que las metáforas conceptuales son, de forma predeterminada, probablemente activadas desde las franjas del tamaño de la cláusula del discurso y no en relación con unidades más grandes como argumentos enteros. Un error importante para los teóricos de la lingüística cognitiva es el supuesto de que una metáfora conceptual dada en una ranura de discurso específico permite predecir metáforas adyacentes que contribuyen a una unidad de discurso más alta. El peligro de esto es empíricamente establecido por el presente estudio, así como Quinn (1991) y Shen y Balaban (1999). Corts ‘(2006) de datos más alentadores; por el contrario, sienta bien a una porción más pequeña de mis datos en la que las metáforas son usadas constantemente en las ranuras adyacentes del discurso. La implementación de una metáfora conceptual repetidamente a lo largo de un tramo del discurso es claramente algo que los hablantes hacen (por ejemplo, para conducir a casa o elaborando de una imagen), pero que simplemente no siempre o no siempre, incluso eventualmente. El género del texto pueden influir en la frecuencia con que esto suceda.

En segundo lugar, surge aquí una visión más profunda sobre la naturaleza de la metáfora conceptual que rara vez se explicita. Los datos muestran de manera abrumadora que las metáforas están integradas en las unidades de argumentación de varias metáforas con una gran cantidad de estructuras metafóricas no vinculantes. En consecuencia, solo las metáforas conceptuales no pueden sino dar una forma limitada en el plano de los argumentos cuando éstos llegan tan complejos como tienden en el periodismo. Las metáforas conceptuales rara vez estructuran los planos totalmente grandes y complejos de discursos, porque los patrones como las normas son una marea y los discursos políticos son sermones religiosos con inherentemente” medio alcance” en el ámbito de aplicación, es decir, que normalmente son utilizados para la estructuración del conocimiento a nivel de las cláusulas (esto es cierto, en su mayor parte, incluso en metáforas genéricas de nivel como LOS PROCESOS SON RUTAS DE ACCESO y LOS ESTADOS SON LOS RECIPIENTES). Esta naturaleza de mediano alcance no es necesariamente una debilidad, porque las metáforas conceptuales son, al mismo tiempo”, de uso múltiple”, es decir, que puede ser implementadas de manera flexible y son bastante independientes de un contexto episódico. Esto se explica, sin embargo, ¿por qué en grupos de metáfora manifestada con metáforas conceptuales a menudo se agrupan en las cadenas sintagmáticas, mientras que cada uno de estos mapas conceptuales se encuentra en un número importante de contextos muy diferentes o cadenas paradigmáticas. Las metáforas conceptuales son auténticamente conceptuales, pero por lo general no producen los argumentos complejos cuando se quedan solas. Hay dos razones más profundas responsables de esta. En primer lugar, más típicamente las metáforas unen sus fuerzas y por lo tanto pueden interactuar conceptualmente. Cuando las implicaciones de una metáfora conceptual se comparan con el contenido proposicional de un argumento completo, resulta que las implicaciones de una metáfora conceptual por lo general contribuyen a partes de una cadena de inferencias, pero rara vez toda la cadena, como Quinn (1991, 2005) demuestra de forma convincente. En segundo lugar, como Koller (2003) explica en detalle y por un momento se dijo antes, los dispositivos discursivos no metafóricos son igualmente parte de la esencia para explicar cómo el significado de las metáforas es contextualmente modulada.

Mis afirmaciones apuntan a una agenda de investigación distinta. Los estudios deben tener además dos tipos de limitaciones cognitivas, es decir, los responsables de selección de la metáfora (en las ranuras correspondientes del discurso) y los responsables de la unión la metáfora (a través de las ranuras). El tema de la selección de la metáfora debe ser abordado, ya que de hecho ha sido, por psicolingüistas de quien sabemos que la metáfora conceptual es con frecuencia una fuente de motivación junto con otros que pueden entrar en juego (Gibbs, 2005). El tema de la metáfora de unión fue abordado en el presente estudio y por Quinn (1991). Mientras que el estudio de Quinn niega gran parte del poder de la metáfora conceptual, los resultados mi estudio resulta en una imagen mixedempirical. En mi punto de vista, podemos pensar un grupo de metaforas de tal manera que una metáfora conceptual dado temporalmente “destella” en el inconsciente cognitivo cuando la primera expresión metafórica se procesa. En algunos casos, esta activación – sin ser de expectativas en el sentido estricto – influye en la selección de la metáfora siguiente (s), mientras que en otros muchos casos esto desvanece la activación o es reemplazada por otros dispositivos de discurso. En este sentido, la activación temporal de las metáforas conceptuales es parte de un campo de múltiples discursos atractores que compiten por influencia. Atractor Qua, las metáforas conceptuales pueden ejercer las restricciones hasta el nivel medio del discurso, pero rara vez los gobiernan un pasaje del discurso completo de cuatro o cinco metáforas. Por tanto, es importante no tirar al bebé al agua sucia. Tenemos que reconocer las metáforas conceptuales en el discurso por lo que son, a saber algo limitado como concepto explicativo completo, pero sin negar su función cognitiva legítima. Para aclarar los estudios futuros estos tendrán que avanzar hacia un modelo dinámico de la producción del discurso que explique los principios de selección y vinculación con referencia a un contexto más amplio de habla y creencias, lo que ella desea para argumentar a favor, la gama disponible de metáforas conceptuales, así como el ajuste pragmático de expresiones posibles.

  1. Conclusión y perspectivas

Las metáforas hibridas son frecuentes y parecen, en la mayoría de los casos, sin problemas para hacer frente a cuando se complementan entre sí y enriquecen el significado de un pasaje de texto. El estudio de las metáforas hibridas arroja una luz interesante sobre la relación entre la metáfora y la más incluyente y las unidades de discurso estructuralmente complejas como argumentos. Para obtener una imagen integradora, podemos resumir las ideas relevantes de la siguiente manera:

(1) la hibridación de las metáforas no dan lugar a discurso fragmentados en su mayor parte, la mayoría de los argumentos con múltiples metáforas incrustadas parecen ser perfectamente felices (estudios de calificación para reforzar esta hipótesis serían una ventaja). Inferir la fragmentación del discurso de las metáforas hibridas se basaría en el supuesto erróneo de que la coherencia del discurso exige una coherencia metafórica.

(2) No hay un cajón de sastre modelo de cómo las metáforas en la una unidad de un argumento interactúan conceptualmente. Las dos formas más flexibles y más fuertes de integración basadas en superposiciones de dominio de la meta o fuente se encuentran, así como la ausencia de dicha integración. Algunos planos discursivos a favorecen la utilización de una sola metáfora conceptual en una unidad argumental, tales como conducir a casa un punto o la elaboración de una metáfora clave. Para muchos fines de la retórica de otros, al parecer la mayor parte de mi corpus, existen fuertes motivaciones para entretejer los diferentes tipos de metáfora conceptual.

(3) En cuanto a la coherencia del discurso, algunos de los argumentos con metáforas se pueden conectar tanto a través de la lógica de la metáfora, así como la argumentación causal en sí (unión interna), mientras que otros están conectados sólo a nivel de la lógica argumentativa ( ” externa” vinculante). En el primer caso la teoría de la metáfora conceptual necesita complementación, mientras que en el último se requiere una explicación totalmente diferente.

(4) Para explicar los argumentos de que sólo están conectados externamente he llamado la atención sobre el hecho de que las metáforas más textualmente adyacentes se distribuyen entre las distintas cláusulas. Mi tesis era que las metáforas pueden heredar las relaciones de coherencia de sus respectivas cláusulas y que el hecho de pertenecer a diferentes cláusulas crea pocos incentivos para mezclar las imágenes cognitivas metafóricas. En otras palabras, los hablantes no esperan simplemente consistencia ontológica de las metáforas cuando en un argumento complejo intervienen planos de significado tales como los espacios mentales de creencias del agente, la creencia del subagente (o beneficiario), la evaluación del hablante, el conocimiento previo de hechos, y otros. Esta es la razón por la metáfora hibrida trabaja en su mayor parte. Los grupos de metáfora entre cláusula existen, por supuesto, y son más propensos a sentirse tan torpes cuando producen esta mezcla de ontologías. No he proporcionado ningún dato cuantitativo de esto, sino que asumo sobre la base de mi familiaridad con los datos que de hecho dentro de grupos entre cláusula comparten propiedades ontológicas.

(5) No hay datos empíricos bajo escrutinio aquí convincentes para poner en duda el carácter genuinamente cognitivo del pensamiento metafórico, su poder de crear conceptos y las piezas de forma de las unidades de argumentos. Sin embargo, cuando se activan las metáforas conceptuales que debemos prever que (a) en la mayoría de los casos lo hacen a nivel local, es decir, al nivel de la cláusula, y (b) suelen hacerlo conjuntamente con otros principios cognitivos de la producción del discurso, que no están cerca, así sea lo suficientemente entendida en su interacción.

En general, he presentado un método empírico para abordar la cuestión de la metáfora hibrida que espero que se aplicará a mas corpus. También espero haber demostrado que hay explicaciones cognitivas perfectamente aceptables en el hecho de que la metáfora hibrida no es desagradable o perturbadora del discurso.

La explicación dada aquí sin duda puede unir fuerzas con los demás. Por ejemplo, Svanlund (2007:85) presenta los datos de corpus que sugieren que los dominios fuente no se activan al máximo en muchas metáforas típicas, que sí podrían reducir el choque ontológico percibido. Sin duda, sería de interés para la obtención de datos estadísticos a partir de corpus grande y representativo que aclare qué tipo de metáforas aparecen en grupos híbridos y cuales sólo en raras ocasiones. Esto a su vez podría ayudar a aclarar por qué ciertos géneros de texto, aparentemente implican un mayor porcentaje de pares de metáfora consistentes, como los datos de Les Corts “(2006) nos dicen. A los efectos de comparaciones de género, clasificaciones y métodos como el mío pueden complementarse fructíferamente entre sí.

Después de esta demostración de por qué los choques fuertes entre la hibridación de metáforas son raros, los próximos pasos deben conducir a una comprensión teórica más profunda de los dispositivos de conjunción por los cuales la metáforas hibridas se convierte mutuamente enriquecedora y coherente dentro de una unidad de discurso más amplia. Qué tendrá que moverse en el enfoque de qué es lo que se considera responsable de la unión externa entre las metáforas. Esta tarea podría ser abordada utilizando las herramientas de la lingüística funcional (Koller, 2003), la teoría de la estructura retórica (Mann y Thompson, 1988), así como determinados aspectos de la teoría de los espacios mentales (Fauconnier y Turner, 2002) que especifican en detalle cómo se efectúan cambios de planos ontológicos.

 

Agradecimientos

Me gustaría dar las gracias a Raquel Giora, Shen Yeshayahu, Daniel Cortes, Dominik Lukes, Kemsies Ronald, y Gibbs Ray por comentar sobre el borrador de este documento y a Daniel Corts por su ayuda relacionada con el método. Gracias también a Cameron Lynne, que me ayudó a afinar la parte cualitativa del análisis en un proyecto anterior.

[1] Debido al proceso intensivo de tiempo de dos niveles de codificación (ver abajo) emplear más de un evaluador no era viable, a pesar de que entre calificadores los controles de fiabilidad son deseables.

[2] Divergentes ligeramente del método propuesto por el grupo Pragglejazz, esta definición de los casos operacionales reducidos en los que se puede sentir el significado abstracto que el actualmente prototípico sentido de la palabra. Esta decisión probablemente sacrifica un criterio firme para la confiabilidad entre los evaluadores para más fidelidad al tratamiento real de la metáfora. En cualquier caso, esto se refiere solo a un reducido número de casos.

[3] Incluyendo este constante “ruido metafórico” en el análisis haría mi método de comprobación de semejanza ontológica entre metáforas adyacentes en una base de par en par bastante ambiguo. Intrínsecamente resultaría en un grado muy bajo de similitud, como la base de datos de metáforas relacionadas con la UE y la política sería obtener fuertemente ”diluido”. (Por consiguiente, las metáforas similares entre las temáticamente pertinentes podrían aparecen tres o cuatro código unidades separadas, creando así un obstáculo para mi procedimiento de conteo). Más generalmente, la codificación en forma tópica sin restricciones después de la moda de Cameron y Stelma (2004) es incompatible con un análisis significativo de coherencia relacionada con el tema. No esperaríamos que éstas – desde un punto de vista funcional “estatuto especial” – metáforas sean coherentes, ya que su uso es a priori no restringido por dispositivos de discurso de tema específico.

[4] Otros códigos de palabras clave para las expresiones recurrentes idiomáticamente fijas como “la burocracia”, “optimizada”, “superestado”, entregar […] poderes ” (16 for the Sun y the Guardian cada) no desempeñan ninguna otra función en el presente estudio.

[5] La discrepancia entre los periódicos, probablemente es el resultado de una mayor densidad de metáfora general en Sun y sus textos mucho más corto (Tabla 1: la metáfora a la relación de la palabra). Los artículos cortos de el Su tienden a desplegar la metáfora de una manera más apretada, y tienden a eliminar de hecho pasajes no metafóricos que se encuentran en un quality paper como The Guardian en favor de los campos repetidos de metáforas llamativos y persuasivos (cf. Mokre et al., 2006).

[6] El procedimiento proporciona una medida más bien conservadora de metáforas hibridas y una medida bastante generosa de metáforas consistentes. Algunos pares que aparecen como consistente en un chequeo manual resultará compartir unas desvinculaciones reales en casos donde los códigos se definen ampliamente. La figura de pares consistentes probablemente incluye errores llamados tipo 1 o ” falsos positivos ”. Errores de tipo 2 (descuidos de metáforas consistentes) sólo son probable si no se ha podido definir los códigos de la metáfora o ignorados similitudes ontológicas pertinentes cuando se crean los conjuntos de familias. Esto es poco probable, dada la familia de varias agrupaciones y gran número de códigos básicos. Estas precauciones justifican el claro hallazgo de metáforas hibridas dominantes.

[7] Algunas advertencias se requieren en la interpretación de estos resultados. En primer lugar, dos factores que podrían sesgar hacia la alta consistencia. Algunas metáforas ontológicamente básicas (“en un estado de shock”, etc), así como las metáforas totalmente sin relación a la UE en el texto (“llama la atención que”, etc) sigue siendo elegidas para el análisis. Un tercer aspecto, sin embargo, pueden compensar este sesgo de alta consistencia, ya que ciertos objetivos identificados como híbridos puede carecer de una sensación subjetiva de la diferencia en algunos contextos (por ejemplo, la propia UE y la Constitución de la UE o el estilo de debate y la evaluación de los políticos se manifiesta en el estilo). Así, algunos resultados que figuran como objetivo de híbridos se puede sentir que esta relacionada con un dominio de destino aproximadamente similar. En consecuencia, la parte correspondiente de objetivo de análisis sólo debe ser visto como heurístico.

[8] Las palabras en cursiva son palabras de vehículo que no contribuyen a mi presente discusión aunque son claramente metafóricas. Esta convención será seguida en todo el documento.

[9] Nota también que la teoría espacio mental (Fauconnier y Turner, 2002) y teoría de estructura retórica (Mann y Thompson, 1988) son recursos útiles para el análisis.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s